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Salud

ANSIEDAD, EL MAL DE LA CRISIS

Hace sólo una década que se ha demostrado que el cerebro se adapta a las situaciones creando nuevas células. Es un fenómeno que se llama neurogénesis. Cuando el proceso no se realiza correctamente se produce estrés, por el cual ha pasado alguna vez en su vida más de la mitad de la población. Aunque en la práctica estrés y ansiedad son términos que se utilizan como sinónimos, la ansiedad tiene un componente de angustia o miedo, mientras que el estrés hace más bien referencia a tensión.

La reacción de alerta ante un cambio brusco o un episodio traumático en la vida es un sistema defensivo normal y, de hecho, útil. No obstante, cuando la intensidad y la duración del estado de alarma no guarda proporción con lo sucedido, o provoca síntomas físicos (somatización), se corre el riesgo de desarrollar un trastorno de ansiedad. Esta patología, que en realidad comprende varios tipos de enfermedades distintas, afecta a porcentajes que oscilan entre el 1y el 8 por ciento de la población (según estudios americanos) o el 1 y el 3 por ciento (según estudios europeos).

Para hacerle frente, se aprecia una tendencia entre los profesionales sanitarios a la colaboración entre especialidades. Los médicos, en otros casos reacios a la exploración de terapias fuera del campo de la medicina tradicional, se avienen bastante mejor a recurrir a las otras terapias cuando se trata de abordar la ansiedad. Existen trabajos de investigación que explican que jugar al Tetris es una manera de ahuyentar los malos recuerdos que atormentan a las personas con estrés postraumático, una variedad de los trastornos por ansiedad. El Tetris es un videojuego, tipo puzzle, de los más populares del mundo que consiste en acomodar piezas de colores según van apareciendo en una pantalla.

Co-morbilidades

Como no tiene consecuencias negativas es recomendable que las personas utilicen el juego como terapia, incluso antes de que las haya visto un médico y sean tratadas. Los autores del experimento han dado a conocer sus resultados en la revista PLoS ONE, donde explican que sometieron a un grupo de voluntarios a la prueba de jugar Tetris poco después de haber visto imágenes traumáticas en el laboratorio. El juego interfiere en los recuerdos y hace que los pacientes revivan menos veces y con menor intensidad el acontecimiento que los atormenta. Los científicos piensan que el esfuerzo de reconocer y ubicar las figuras coloreadas del Tetris impide formar un recuerdo negativo muy grabado en la memoria.

Una característica de la ansiedad es que no suele aparecer sola, sino junto a otra enfermedad (co-morbilidad). Por ese motivo es tan difícil, a veces, diagnosticarla con precisión y tratarla debidamente.

Según explica Joaquín Ezquerra, subdirector de Salud Mental de La Rioja, hay ocasiones en las que los síntomas de la ansiedad y de su acompañante se solapan y otras veces se tratan las somatizaciones pero no el origen del problema. «La dificultad está en que hay una gran variabilidad en la sintomatología, y la ansiedad se trata como si fuera otra cosa». No obstante, apunta, el contacto estrecho con los pacientes está facilitando un cambio en ese panorama. A su modo de ver, «los médicos de atención primaria tienen experiencia y resuelven muchos casos, a veces tratándolos ellos mismos, por su mayor conocimiento y confianza con los pacientes». El tratamiento es eficaz en un altísimo porcentaje de casos.

Aunque hay muchos estudios sobre qué es lo que mejor funciona en estos casos, lo más significativo es que los metanálisis (los repasos sistemáticos a trabajos importantes sobre un tema determinado) indican que una estrategia de bastante éxito es la combinación de medicamentos y psicoterapia.

Ezquerra confirma estos hallazgos y asegura que son parte del día a día de los servicios de salud mental. Según el experto, «la mejor combinación es la psicoterapia con medicación», aunque no se queda ahí, e incluye en la lista de tratamientos eficaces la terapia congnitivo-conductual y las técnicas de relajación: «En nuestros centros de salud se han formado grupos de enfermería que trabajan con los pacientes en este campo y, desde luego, no es infrecuente que en ciertos casos se recomiende el yoga como terapia».

La psicoterapia consiste en hablar con un profesional de la salud mental, que puede ser médico psiquiatra, psicólogo, trabajador social o un orientador, para averiguar la causa del trastorno de ansiedad y encontrar métodos para manejar sus síntomas. La terapia cognitivo-conductual ayuda a los pacientes a cambiar los patrones de pensamiento que originan sus miedos, y a reaccionar de la mejor manera ante las situaciones que provocan ansiedad.

La ansiedad y sus factores

Como explica Joaquín Ezquerra, está por determinar cuál es la causa de la ansiedad. De momento, «existen pruebas de que se produce por una combinación de factores genéticos, biológicos y ambientales». A la hora de considerar estos últimos, no afirma que vaya a producirse una avalancha de nuevos casos, pero sí advierte que habrá que tener en cuenta que, para quienes son más vulnerables a estos trastornos, que la vida sea más difícil en una época determinada puede ser un desencadenante.

Señales y categorías

Sabiendo que hay muchas formas de ayudar a una persona con un trastorno de ansiedad, los psicólogos recomiendan consultar ante señales tales como acostumbrarse a revisar y verificar una y otra vez situaciones, así como cuando se sienta uno invadido por una «preocupación constante y poco realista por actividades del día a día» y cuando se experimenta sensación de «miedo y ansiedad sin motivo aparente». Según sus diversas manifestaciones, entre las alteraciones de la esfera de la ansiedad se incluyen:

  1. Trastorno de pánico
    Ataques de terror repentinos e incontrolables. Producen aceleración del ritmo cardiaco, mareos, dificultad para respirar.
  2. Trastorno de ansiedad generalizada
    Ansiedad y preocupación desproporcionadas durante un periodo de seis meses o más. Acompañadas de otros problemas de salud y de la conducta.
  3. Fobia social
    Miedo persistente al contacto con otras personas.
  4. Trastorno obsesivo-compulsivo
    Pensamientos que generan ansiedad, se manifiestan con conductas rituales que alivian esa tensión.
  5. Trastorno de estrés postraumático
    Pesadillas, recuerdos persistentes e irritabilidad, entre otros síntomas, tras un episodio traumático.

Texto: Belén Diego

 
 
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